Email a tus clientes sin acabar en spam: guía básica
Consentimiento, remitente identificable, baja sencilla, contenido útil y configuración técnica del dominio para que tus emails lleguen.

Escribe solo a quien te ha dado permiso
Para enviar comunicaciones comerciales necesitas, por regla general, el consentimiento de la persona o una relación previa como cliente, según la normativa aplicable (en España, la LSSI y el RGPD). Guarda cuándo y cómo dio su permiso. Ante dudas concretas, consulta a un profesional o a la autoridad de protección de datos.
Remitente claro y baja sencilla
- Usa un nombre de remitente que tus clientes reconozcan.
- Incluye en cada email un enlace para darse de baja que funcione con un clic.
- Identifica tu negocio y una forma de contacto.
Contenido que merezca abrirse
Un email debería tener un motivo concreto: una novedad, una fecha, un consejo útil. Asunto honesto que describa el contenido, un mensaje principal y una sola acción clara. Evita asuntos engañosos y promesas que no puedas cumplir.
Configura tu dominio
Los grandes proveedores de correo piden que los remitentes autentiquen su dominio (SPF, DKIM y DMARC) y faciliten la baja. Tu proveedor de email o de dominio suele tener una guía para configurarlo.